Conoces a Shirley?

Dios me permitió ver el liderazgo en Shirley, y su gran potencial.

¿Conoces a Shirley?

1385352_10204929502179449_5185068603411000625_nShirley era una de las chicas que vivían en nuestra casa cuando Kelly y yo éramos padres de la casa. Recuerdo el día en que vino a vivir con nosotros, era tímida, reservada y tranquila. Tratamos de entablar conversación con ella, y como la mayoría de los estudiantes del Programa Esperanza en su primer día, fue muy callada y carente de profundidad como los estudiantes tratan de absorber todo. Yo no sabía que una vez que se sentía a gusto con nosotros tomaría un ejército para mantener su silencio, en el buen sentido, por supuesto.

Hemos disfrutado de ser padres de la casa, aunque tenía dificultades a veces. Pero recuerdo especialmente en los últimos meses, como padres de la casa, cuando nuestro periodo llego a su fin. Dios me permitió ver el liderazgo en Shirley, y su gran potencial. Recuerdo nuestras interminables conversaciones acerca de lo que iba a estudiar en la universidad, nuestros bocadillos de medianoche, todas las chicas probaron los pasteles quemados de Shannen, y casi todo lo que habían encontrado en la nevera. Nos encantó escuchar acerca de sus días y decirles lo mucho que Kelly y yo creíamos en ellas y lo que Dios podia hacer a través de sus vidas. Cuando les preguntamos si creían en lo que Dios había puesto en sus vidas, ellos no parecían no entender la pregunta. No puedo culparlas, cuando yo tenía su edad yo probablemente no lo había entendido o simplemente me reía de eso.

10310513_706405179407911_5173458128987880933_nTodas estas conversaciones y recuerdos vinieron a la ente este verano cuando Shirley vino a servir como pasante en Mazatlán durante un mes. Ella me llamó desde el aeropuerto me dijo que ella todavía estaba en su casa del Programa Esperanza en Monterrey 15 minutos antes de que el avión despegara. Por supuesto que estaba bromeando, pero ella todavía recordaba cómo llamar mi atencion. Es curioso, yo caí en eso, pero se me hizo extraño ser un padre casa, con todas las dificultades y las horas de la noche, las tareas, las conversaciones, cuando estaban en problemas, etc Pero por alguna razón, todo lo que puede pensar en ese momento fue en que una de mis hijas estaba llegando a ser un interno y que había trabajado tan duro como cualquier otro interno por venir, realmente no sabía qué esperar, pero esperaba que Dios obre en ella y por ella.

Fue una experiencia  como la cumbre de una montaña emocional para Kelly y para mi al verla cada vez mayor de su fe, al verla creer en lo que Dios dice que es. Recuerdo que en su último día en Mazatlán orando por ella con el resto de los internos, llena de alegría por haber entendido realmente lo que Dios dice acerca de ella y todo lo que ella tiene que ofrecer a su Reino.

Al verla hablar delante de una gran multitud en la cumbre de Monterrey, su presencia aquí en Mazatlán como pasante durante un mes y la planificación para recaudar dinero para su viaje de misiónes a Haití, han sido algunas de las mayores alegrías que un padre provisional puede tener. Doy gracias a Dios por la oportunidad que nos dio a Kelly y a mi de sea parte de su vida y de la alegría que trae a nuestras vidas con su fe y su entrega total a Cristo.

Comments are off